Un par de ojos negros te pueden

robar la ilusión
y no hay cura ni
remedio que te haga ver mejor.
En un
rincón de las sierras, donde arden las
estrellas, dejé mi herida abierta en un
valle de penas.
Casi sin darte cuenta
se te puede enfermar el corazón,
cuando uno menos lo espera,

el veneno ya está en
tus venas.